Cultura del vino

Del corquete a las tijeras

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¿Y si la práctica de la poda tal y como hoy la conocemos hubiera empezado en las viñas de Elciego?

Consultando interesantes fuentes históricas, como el estupendo blog del historiador elcieguense Jesús Fernández Ibáñez, descubrimos que nuestro pueblo fue uno de los primeros lugares de Rioja, y de España en general, en adoptar las tijeras de podar que aún hoy usamos.
Como no podía ser menos, la historia del uso de esta herramienta de poda en la Rioja Alavesa está estrechamente vinculada a la figura de Jean Pineau, el famoso maestro bodeguero francés que la Diputación de Álava contrató entre 1862 y 1868. Pineau llegó con una misión muy concreta: ensayar e introducir en nuestra comarca métodos de viticutura y elaboración modernos, que permitieran producir vinos más finos y sobre todo más duraderos que los que se hacían hasta entonces. La influencia de Pineau fue enorme y definitiva, especialmente tras ser contratado por la bodega de la familia Hurtado de Amézaga, los marqueses de Riscal, uno de los mayores productores de Elciego. Se cree que fue entonces, a mediados de la década de 1870, cuando Jean Pineau introdujo las tijeras para podar, llamadas “sécateurs” en Francia, donde hacia algunos años estaban sustituyendo paulatinamente y sin retorno a las ancestrales “serpes”, que aquí conocemos como corquetes, esos pequeños machetes de hoja curvada hacia la punta.

Un uso antiquísimo

1.300 kilómetros separan el poududouiro provenzal de los metszökés húngaros

Los corquetes de podar se han venido usando desde la Edad de Hierro, más de 1.000 años antes de nuestra era. Con ellos, los agricultores cortaban el ramaje de árboles y cultivos a lo largo y ancho de todo el Mediterráneo y más allá. Durante su historia de siglos, su diseño apenas ha cambiado. Y es curioso observar las similitudes que presentan corquetes de lugares tan alejados entre sí como las tierras de Provenza, en el sur de Francia, y las colinas más orientales de Hungría.

De carácter profundamente cotidiano, este útil agrícola suele aparecer en los más variados yacimientos arqueológicos. En la imagen de abajo mostramos sendos corquetes hallados en la zona del Languedoc y en la Toscana. El primero, a la izquierda, es de la época alto-medieval. El segundo es mucho más antiguo, del tiempo de los etruscos.

Seco y preciso

El buen uso del corquete consiste en dar un corte seco al sarmiento. Casi un golpe rápido y muy preciso. Exige experiencia, paciencia y una buena dosis de energía. Las tijeras de podar facilitaron enormemente la labor. Son mucho más fáciles de manejar, pues distribuyen mejor la fuerza y, sobre todo, permiten ganar exactitud.
Se cree que las primeras tijeras que a finales del siglo XIX vieron nuestros viticultores eran como las de esta fotografía. Una de las dos hojas enfrentadas contaba por la parte posterior de una especie de hacha, que permitía cortar “a la antigua” los pequeños nudos del sarmiento. Podríamos decir que, en cierto modo, esta herramienta significaba la transición entre un y las tijeras modernas. En el video que grabaron unos vecinos de Elciego en el transcurso de una visita a la bodega Château Lauga, del Médoc, relacionada familiarmente con Jean Pineau, podemos entender ese uso híbrido de las primitivas tijeras o “sécateurs”.

Representaciones medievales francesas donde se muestra el empleo de “serpes” o corquetes para podar la viña

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Marca Muriel Wines

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